Su fallecimiento ﷺ y su partida
Su última enfermedad ﷺ
La enfermedad del Profeta ﷺ comenzó a finales de Safar del año once de la Hégira. Durante su enfermedad decía ﷺ: «¡Oh Aisha, todavía siento el dolor de la comida que comí en Khaybar; este es el momento en que se corta mi aorta por ese veneno!». Al principio seguía rezando con la gente, hasta que la situación se agravó y Abu Bakr as‑Siddiq رضي الله عنه tuvo que presidir la oración por la gente.
- La enfermedad comenzó a finales de Safar del año 11 de la Hégira
- Aliviaba sus dolores ﷺ poniendo agua sobre su cabeza
- Ordenó que Abu Bakr as‑Siddiq رضي الله عنه presidiera la oración por la gente cuando él se debilitó
Sus últimos momentos ﷺ
El Mensajero de Allah ﷺ falleció el lunes 12 de Rabiʿ al‑Awwal del año once de la Hégira, mientras estaba en el regazo de su esposa Aisha رضي الله عنها. Sus últimas palabras ﷺ, al levantar la mano hacia el cielo, fueron: «اللهم الرفيق الأعلى» (¡Oh Allah, el Compañero Supremo!), dichas tres veces; luego bajó su mano ﷺ y su alma pura se desprendió hacia su Señor.
- Falleció el lunes 12 de Rabiʿ al‑Awwal del año 11 de la Hégira
- Su edad ﷺ al fallecer: sesenta y tres años, según lo más acertado
- Falleció ﷺ en la casa de Aisha رضي الله عنها y en su regazo
- Sus últimas palabras: «اللهم الرفيق الأعلى»
- Durante su enfermedad solía repetir: «¡Que Allah maldiga a los judíos y a los cristianos que han tomado las tumbas de sus profetas como mezquitas!»
La oración funeraria sobre él y su entierro ﷺ
Se rezó por el Profeta ﷺ sin un imám que presidiera para la gente; la gente acudía por grupos y rezaba por él individualmente. Fue enterrado ﷺ en el lugar donde fue tomado —en la habitación de Aisha رضي الله عنها— y dijo ﷺ: «ما قُبِض نبيٌّ إلا دُفن حيث قُبِض».
- Fue enterrado ﷺ en la habitación de Aisha رضي الله عنها donde había fallecido
- Se rezó por él por turnos sin un imám — primero los hombres, luego las mujeres y después los muchachos
- Su preparación para el entierro la asumieron Ali ibn Abi Talib, al‑Abbas y Suhayb رضي الله عنهم
- El más afligido fue Abu Bakr as‑Siddiq رضي الله عنه, quien dijo: «بأبي أنتَ وأمي يا رسول الله» (¡Que mi padre y mi madre sean sacrificados por ti, oh Mensajero de Allah!).