El ayuno
El ayuno es el cuarto pilar; consiste en abstenerse de comida, bebida y de todo lo que rompe el ayuno desde la aparición del alba hasta la puesta del sol durante el bendito mes de Ramadán. El ayuno es una escuela de piedad, paciencia y compasión hacia los pobres.
El ayuno en el islam es una escuela educativa única: no es simplemente abstenerse de comer y beber, sino un ejercicio práctico de autocontrol y de someter los deseos a la voluntad de Dios. El hecho de que el creyente sienta hambre y sed en días calurosos le hace comprobar la fuerza de su voluntad y le enseña a vencer sus apetitos, recurriendo a la paciencia ante la dificultad de la adoración en busca del agrado de Dios.
Una de las más elevadas sabidurías del ayuno es el desarrollo del sentimiento hacia los demás: cuando el rico siente hambre, percibe por intuición la realidad de lo que sufre el pobre necesitado, lo que despierta en su corazón el deseo de dar y consolar. Es una lección de compasión social y de justicia, donde las diferencias entre las personas se diluyen y el espíritu anhela ayudar a los desposeídos; así la adoración deja de ser solo algo individual para convertirse en una práctica que une corazones y fortalece a la comunidad.
El ayuno también engendra en el corazón del creyente una vigilancia interior continua; se abstiene de lo que rompe el ayuno tanto en privado como en público, y esto refuerza en él la piedad, que es el núcleo de la religión. Mediante la repetición anual de esta adoración, el musulmán se acostumbra a invocar la obediencia a Dios en todos los asuntos de su vida, de modo que llega a ser capaz de dejar lo que desagrada a su Señor y de adherirse a Su camino pese a las tentaciones y las presiones psicológicas.
الصيام هو الركن الرابع، ويكون بالامتناع عن الطعام والشراب وسائر المفطرات من طلوع الفجر إلى غروب الشمس في شهر رمضان المبارك. الصيام مدرسة للتقوى والصبر والرحمة بالفقراء.
يُعد الصوم في الإسلام مدرسةً تربويةً فريدة، فهو ليس مجرد امتناع عن الطعام والشراب، بل هو تمرينٌ عمليٌّ على ضبط النفس وإخضاع رغباتها لأمر الله. إن شعور المؤمن بالجوع والعطش في الأيام الحارة يجعله يختبر قوة الإرادة، ويُعلمه كيف ينتصر على شهواته، مستعينًا بالصبر على مشقة العبادة ابتغاءً لمرضاة الله تعالى.
ومن أسمى حكم الصوم تنميةُ الشعور بالآخرين، فعندما يجوع الغني، يدرك بحسه حقيقة ما يعانيه الفقير المعدم، مما يبعث في قلبه الرغبة في العطاء والمواساة. إنه درسٌ في التراحم الاجتماعي والعدل، حيث تذوب الفوارق بين الناس، وتتوق النفس لمساعدة المحرومين، فتتحول العبادة من شأنٍ فرديٍّ إلى ممارسةٍ تؤلف بين القلوب وتشد أزر المجتمع.
كما يورث الصوم في قلب المؤمن رقابةً ذاتيةً مستمرة؛ إذ يمتنع عن المفطرات في الخلوة والجلوة، وهذا يعزز في نفسه التقوى التي هي جوهر الدين. ومن خلال تكرار هذه العبادة كل عام، يتعود المسلم على استحضار طاعة الله في كل شؤون حياته، فيصبح قادراً على ترك ما يغضب ربه، والالتزام بمنهجه مهما بلغت المغريات والضغوطات النفسية.