Canas ﷺ

Pocas canas ﷺ

El cabello canoso del Mensajero ﷺ era muy escaso. Dijo Anas ibn Malik, radiallahu 'anhu: «No conté en la cabeza del Mensajero de Allah ﷺ ni en su barba más que diecisiete cabellos blancos» — relatado por at-Tirmidhi en Ash-Shamail. Y dijo Ibn Abbas, radiallahu 'anhuma: «El Mensajero de Allah ﷺ no se encaneció mucho; tenía algunos cabellos blancos en su cabeza». La canicie estaba en la parte frontal de su cabeza, en sus sienes, en la barba y en la nuca.

  • Anas no contó en su cabeza ni en su barba más que diecisiete cabellos blancos — relatado por at-Tirmidhi en Ash-Shamail
  • Canas escasas: en la parte frontal de la cabeza, en las sienes, en la barba y en la nuca
  • Dijo Ibn Abbas: «El Mensajero de Allah ﷺ no se encaneció mucho»
  • Solía decir: «Hud y sus hermanas me han encanecido» — relatado por at-Tirmidhi

La orientación del Profeta ﷺ sobre las canas

Preguntaron al Mensajero ﷺ sobre el khidab (teñido) y dijo: «Quien quiera, que se tiña; y quien quiera, que lo deje» — y el Profeta ﷺ no solía abusar del khidab por la escasez de sus canas. Se dijo que a veces lo teñía con henna y katam; y se dijo que no se teñía. Ibn Sirin dijo: «Abu Bakr y Umar se teñían con henna y katam», pero acerca del Profeta ﷺ hubo desacuerdo. Lo establecido es que ordenó diferenciarse de los paganos y dijo: «Cambiad las canas» — relatado por Muslim.

  • Se dijo que a veces teñía su cabello con henna y katam
  • Se dijo que dejó el khidab por la escasez de sus canas
  • Ordenó a la Ummah cambiar las canas para diferenciarse de los mushrikin — relatado por Muslim
  • Dijo: «Hud y sus hermanas de las suras me han encanecido» — por la contemplación del horror del Día del Juicio